Día 3: Brasil

Read in English / Lire in français

Brazil

⛪️ Cuatro obstáculos que pueden frenar nuestros esfuerzos por plantar nuevas iglesias

  1. Muchos brasileros se muestran cautelosos ante las nuevas iglesias porque han visto a líderes religiosos hacer mal uso del dinero, el poder o la atención pública.

  2. Las iglesias acompañan y sirven a comunidades que enfrentan pobreza, violencia, adicciones y tensiones familiares. Para satisfacer estas necesidades, los líderes necesitan sabiduría, voluntarios capacitados y recursos confiables.

  3. Las nuevas iglesias necesitan pastores y líderes ministeriales maduros. Puede ser difícil brindar una formación bíblica sólida y, al mismo tiempo, satisfacer las necesidades económicas de los líderes.

  4. Las normas gubernamentales diseñadas para proteger a las comunidades indígenas de Brasil de influencias externas limitan en gran medida los esfuerzos por compartir el evangelio y plantar iglesias entre ellas.

🙏🏼 Tres peticiones de oración por quienes trabajan para fundar nuevas iglesias

  1. Pídele a Dios que ayude a los creyentes a servir a sus comunidades locales con honestidad, humildad y compasión, para que sus vecinos vean claramente el amor de Cristo.

  2. Pídele a Dios que levante una nueva generación de fundadores de iglesias y voluntarios que estén arraigados en las Escrituras, amen a las personas y estén dispuestos a hacer los sacrificios necesarios para iniciar nuevas iglesias.

  3. Pídele a Dios que abra puertas para el ministerio en las comunidades indígenas, especialmente a lo largo del río Amazonas.


🌏 Dos datos interesantes sobre nuestro movimiento en este país

  1. Los líderes y las iglesias de Charis Brasil están muy comprometidos con seguir los principios bíblicos de trabajar juntos y depender unos de otros (interdependencia). Están viendo buenos resultados al servirse y apoyarse mutuamente.

  2. La mayoría de las iglesias de la Alianza Charis en Brasil se encuentran en el extremo noreste, mientras que otras están dispersas por los estados del sur


♥️ Una promesa preciosa mientras buscamos plantar nuevas iglesias

¿Acaso no dicen ustedes: “Aún faltan cuatro meses para el tiempo de la siega”? Pues yo les digo: Alcen los ojos, y miren los campos, porque ya están blancos para la siega. Y el que siega recibe su salario y recoge fruto para vida eterna, para que se alegren por igual el que siembra y el que siega. Porque en este caso es verdad lo que dice el dicho: “Uno es el que siembra, y otro es el que siega.” Yo los he enviado a segar lo que ustedes no cultivaron; otros cultivaron, y ustedes se han beneficiado de sus trabajos.»

—Juan 4:35-38

Todos los Días: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22

Previous
Previous

Día 2: Argentina

Next
Next

Día 4: Camboya