Colaboración en Hermosillo (Mexico)
El estado de Sonora abarca un vasto territorio en el noroeste de México. Alberga varias iglesias sólidas de la Alianza Charis y un instituto bíblico activo. Sin embargo, la mayoría de estas iglesias se concentran cerca de la frontera entre México y Estados Unidos, mientras la mayor concentración de población se encuentra a ocho horas en automóvil, en la ciudad de Hermosillo que es la capital.
Hermosillo es la ciudad más grande de Sonora y constituye un importante centro industrial, económico y agrícola, con una población de más de 936 000 habitantes en 2020. Conocida como la «Ciudad del Sol», es famosa por su clima desértico cálido, su proximidad a las playas de la Bahía de Kino y su industria manufacturera (en particular, la Ford Motor Company).
La siguiente entrevista con el pastor Edgar Cruz cuenta una inspiradora historia de colaboración e interdependencia, ya que las iglesias Charis se unieron para fundar una iglesia en Hermosillo.
1. ¿Cómo ha sido tu experiencia en la plantación de iglesias y qué estás haciendo actualmente?
Respuesta:
Cuando yo comencé en el ministerio, estaba únicamente concentrado en establecer una iglesia. Fuimos discipulados por grandes maestros, grandes profesores, la mayoría estadounidenses, y nosotros continuamos ese ministerio.
Así que cuando llegué a la iglesia hace 33 años, me dediqué a construir una iglesia fuerte. Pero cuando empecé a salir a conferencias, la primera cosa que me llamó la atención fue el tema de Movilización Total que compartieron algunos hermanos.
Fue ahí, entonces, que empecé a abrir un poquito mis ojos, a entender que la obra del Señor no solamente está en nuestra iglesia, sino fuera de la iglesia. Desde ese momento Dios empezó a cambiar mi vida, a darle un giro, a alzar mis ojos y mirar más allá de nuestras paredes.
Antes la idea era: una iglesia manda a alguien y esa iglesia lo sostiene. Pero las demás iglesias no se sienten parte. Entonces empezamos a trabajar en un proyecto donde pudiéramos incluir a todas las iglesias en la fundación de una nueva obra, para que todos participen, todos sientan la carga, todos oren, todos apoyen.
2. ¿Qué pasos concretos tomaron para iniciar la obra en Hermosillo?
Respuesta:
Primero fue un año de oración. Durante el año 2021 yo compartí con la iglesia ese deseo que tenía en mi corazón de abrir una obra en Hermosillo. Lo compartí también con algunos pastores y lo llevé a la conferencia, y les dije: ‘hermanos, queremos empezar una obra, oren junto con nosotros’. Ese fue el primer paso.
Luego, en el 2022, comenzamos a trabajar. Cada mes yo viajaba a Hermosillo, ocho horas manejando. La primera vez fui con un equipo de unas ocho personas a una casa donde teníamos un contacto.
Ese mismo día, el esposo de una persona aceptó a Cristo. Y esa fue la casa donde iniciamos la obra.
Después seguí yendo cada mes, les enseñaba a ellos, a los vecinos, y cada mes llevaba un matrimonio diferente de nuestra iglesia para ver quién tenía la carga por ese lugar.
Hasta que llevé a Carmelo y Teresa. Cuando regresamos, le dije: ‘hermano, quiero que te vayas un año a Hermosillo’. Y él me dijo: ‘yo voy, déjame arreglar mis cosas’.
El 13 de enero de 2023 lo enviamos con su familia. Les arrendamos una casa junto al lugar donde empezó la obra, y ahí sigue hasta ahora.
3. ¿Qué modelo utilizan para plantar iglesias y por qué?
Respuesta:
Nosotros no enviamos una sola persona. Mandamos un equipo. Porque antes se mandaba a uno solo, y yo miraba que sufrían de hambre, las iglesias eran pobres, había muchos problemas.
Entonces dije: no quiero que los misioneros que enviemos corran con la misma suerte.
Por eso empezamos a trabajar en un modelo donde se envían equipos, personas que ya tienen trabajo, estabilidad, que pueden sostenerse también, y eso ayuda a que la iglesia crezca más rápido.
Por ejemplo, una iglesia que plantamos antes en dos años ya era autosuficiente. Creció rápido porque se mandó un equipo, no una persona sola.
4. ¿Cómo se involucran otras iglesias en este proyecto?
Respuesta:
Cuando llevamos el proyecto a la conferencia, dijimos: ‘ya tenemos un pastor, ya tenemos un lugar, estamos sosteniendo la obra’.
Entonces tres iglesias se unieron a apoyar económicamente al hermano Carmelo.
Pero no solo eso. Hay diferentes equipos que van durante el año:
Nuestro grupo lleva de 25 a 30 personas, hacemos festivales para niños, juegos, reuniones, damos comida, ropa, juguetes
Otra iglesia lleva programas con niños
Equipos misioneros van a hacer campañas evangelísticas
Entonces las iglesias entendieron que no es la obra de una sola iglesia, sino que es una obra de todos.
5. ¿Cuáles son los desafíos actuales del proyecto?
Respuesta:
Gracias a Dios, el proyecto va más adelantado de lo que planeamos. Pensábamos que en 4 o 5 años íbamos a construir, pero ya compramos terreno y empezamos a construir.
El desafío ahora es terminar el lugar de reunión. Hemos recibido ofrendas, pero no son suficientes.
Ahora estamos en una iglesia improvisada de madera. Pero la gente en México quiere ver un templo. La gente no va a una casa fácilmente.
Sumado a esto, el espacio que se usa actualmente va a ser afectado por una obra del gobierno, así que necesitamos avanzar rápido.
6. ¿Qué desafíos enfrentas personalmente como líder?
Respuesta:
El desafío más grande es animar al hermano Carmelo. Él viene de una iglesia grande, establecida, con muchas cosas que allá no tiene.
A veces me dice: ‘me hace falta un grupo de alabanza, me hace falta un mejor lugar’.
Entonces yo le digo: ‘hermano, todo a su tiempo, Dios te lo va a dar’.
Mi trabajo es visitarlo, aunque sea para desayunar, comer o cenar con él, escucharlo, orar por él, animarlo para que no se desanime.
7. ¿Cómo preparan a los líderes para ser enviados?
Respuesta:
Tenemos dos formas:
Primero, el Instituto Bíblico. Se abre la convocatoria y los estudiantes entran. Ahí vemos quién tiene el llamado y la capacidad.
Segundo, la capacitación interna en las iglesias.
Nosotros como maestros vamos viendo quién tiene capacidad para el liderazgo. A ellos les damos más atención y les abrimos oportunidades.
A veces yo mismo veo a alguien y le digo: ‘tú no tienes que estar aquí, tienes que ir a abrir una obra’.
Así vamos guiando a las personas conforme al llamado que Dios les da.
8. ¿Por qué es tan importante el sostenimiento del misionero?
Respuesta:
Porque es muy difícil que un obrero vaya a un lugar sin sostenimiento.
Si el pastor tiene que trabajar para comer, llega cansado, no tiene tiempo para el ministerio.
Un misionero tiene que estar 100% dedicado.
Por eso nosotros lo sostenemos como iglesia y otras iglesias ayudan. La idea es apoyarlo 2 o 3 años, y luego que la iglesia crezca y se sostenga sola.
Un misionero parcial no funciona. La obra no crece o desaparece.
9. ¿Cómo logran una buena interdependencia y colaboración entre iglesias?
Respuesta:
Aquí hay un dicho: ‘como vendas, te compran’.
Primero hay que enseñar el corazón de Dios por las misiones. Muchos pastores todavía están enfocados solo en su iglesia local.
Luego hay que mostrar resultados. Cuando ven resultados, se entusiasman.
Dicen: ‘si ellos pudieron, nosotros también’.
Entonces les decimos: ‘tú también puedes mandar un misionero, sostenerlo’. De esa manera surge la colaboración.”
10. ¿Cómo mantienen la comunicación entre iglesias y equipos?
Respuesta:
Tenemos muchas actividades: reuniones de hombres, mujeres, jóvenes, campamentos, conferencias.
También traemos al hermano Carmelo para que cuente lo que está pasando en Hermosillo.
Lo invitamos a predicar en otras iglesias, a participar en campamentos. Él trae jóvenes, comparte testimonios.
Así todos se enteran y se conectan con la obra.
11. ¿Qué consejo darías a iglesias que quieren colaborar en la plantación de iglesias?
Respuesta:
Rompan las barreras.
No digan: ‘esta es mi iglesia, este es mi trabajo’.
La obra es de Dios.
Si las iglesias dejan de pensar de manera individual y empiezan a trabajar juntas, pueden hacer mucho más. Ese es el consejo principal.
Conclusión (con el énfasis de Edgar)
“Hay que mirar más allá de las paredes”
“No mandar uno solo, sino equipos”
“El misionero debe estar 100% dedicado”
“Mostrar resultados motiva a otros”
“Romper barreras entre Iglesias”